La ceniza de madera como vidriado cerámico no es una tendencia reciente. Los ceramistas chinos y japoneses la usaban hace más de mil años, en parte porque era el material más disponible y en parte porque los resultados eran imposibles de obtener de otra manera. En el estudio llevamos usando ceniza desde 2019, cuando Elena Vargas empezó a experimentar con la que producía el horno anagama.
Cómo se recoge y prepara la ceniza ¶
No toda la ceniza sirve. La de maderas resinosas como el pino produce un vidriado diferente al de maderas duras como el roble o la encina. En el estudio guardamos la ceniza de cada cocción en recipientes separados etiquetados por tipo de madera y fecha. Antes de usarla, la tamizamos para eliminar los trozos de carbón sin quemar y la lavamos con agua para reducir el contenido en potasio soluble, que si es demasiado alto puede hacer que el vidriado burbujee durante la cocción.
La receta del vidriado de ceniza del estudio ¶
Nuestra receta base para el vidriado de la serie Ceniza es 40% de ceniza de pino lavada, 35% de feldespato potásico y 25% de cuarzo molido. Esa proporción la encontramos después de unos doce ensayos entre 2019 y 2021. El resultado es un vidriado gris verdoso con variaciones de textura que dependen de la temperatura exacta de cocción. En las zonas más calientes del horno el vidriado fluye más y queda más brillante; en las zonas más frías queda mate y con una textura casi arenosa.
Cómo se aplica el vidriado ¶
El vidriado de ceniza se aplica por inmersión: la pieza se sumerge en un cubo con el vidriado en suspensión durante unos tres segundos y luego se deja secar. El grosor de la capa depende de cuánto tiempo lleva el vidriado en el cubo sin remover, porque las partículas más pesadas se van al fondo. Por eso hay que remover el vidriado antes de cada pieza. Un grosor de capa de entre 0,8 y 1,2 milímetros da los mejores resultados con nuestra receta.
Por qué cada pieza de la serie Ceniza es diferente ¶
Incluso con la misma receta y la misma técnica de aplicación, dos piezas colocadas en posiciones distintas del horno anagama salen con acabados distintos. La ceniza que viaja con el aire caliente durante la cocción se deposita de manera irregular y añade una capa adicional de vidriado natural que no se puede controlar. Eso es lo que hace que cada pieza de la serie Ceniza sea única, y también por qué solo hacemos tres de cada forma.
La serie Ceniza está disponible en la colección actual. Si quiere ver el proceso de preparación del vidriado en persona, puede visitarnos un sábado abierto o apuntarse a un taller de iniciación.